Es un alquería de origen musulmán sobre la cuál se edificó el castillo.
A Sumacàrcer le correspondían unas veinte alquerías del contorno entre las que se encuentran Càrcer, Cotes, Alcántara, Beneixida, Ràfol de Beneixida... Poseía un albacar para proteger la población de todas esas alquerías en caso de ataque. Parece que estuvo también funcionando como poblado permanente.
Tuvo Carta Pobla después de su conquista por Jaime I y más tarde a consecuencia de la expulsión de los moriscos.
A partir del s. XIII fue abandonado en favor del nuevo emplazamiento de la población junto al Xúquer, y a pesar de que en el s. XIV está documentado un permiso real para reconstruirlo, lo cierto es que desde entonces quedó abandonado, sobreviniendo su rápida ruina. Actualmente sólo pueden verse algunos lienzos de murallas y bases de torreones, en un entorno de gran belleza paisajística.
Se encuentra bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.